Millán Astray versus Unamuno, por JAVIER SEMPRUN

Imagen de Unamuno en 1936, tras el suceso en la Universidad de Salamanca.

Imagen de Unamuno en 1936, tras el suceso en la Universidad de Salamanca.

Millán Astray versus Unamuno

Dentro de poco llegará a las pantallas la película Unamuno en Fuerteventura, bajo la dirección del joven realizador Manuel Menchón, también autor del guión. El filme narra algunos episodios de los últimos años de la vida de Miguel de Unamuno centrándose específicamente en el tiempo de destierro que sufrió en la isla canaria por su posición crítica con la monarquía y con el general Primo de Rivera. La cinta culmina con el conocidísimo incidente con Millán Astray en la ceremonia oficial de apertura del curso académico de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre del 36 (Día de la raza). El gran actor de Teatro Corsario cuenta aquí cómo ha abordado el rodaje de esta película, en la que se mete en la piel de “el glorioso mutilado”.

Por JAVIER SEMPRÚN

Durante los meses de agosto y septiembre del pasado año se rodaron las escenas de la “estancia” obligada del escritor en Fuerteventura y al mes siguiente se realizó en el paraninfo de la Universidad de Salamanca el rodaje de la famosa escena entre el fundador de la Legión española y el rector de la Universidad. Un auténtico enfrentamiento entre las armas y las letras en el inicio de la Guerra Civil, que se saldó con la expulsión del escritor de la Universidad, su confinamiento y su amargo fallecimiento dos meses después.

Una afortunada prueba de casting me llevó a ser seleccionado para dar vida al estrafalario personaje deMillán Astray. La aventura no podía ser más atractiva. Dos meses después me hallaba en Salamanca,vestido de militar, con un parche en el ojo izquierdo, el pelo cortado al cero y un brazo fuertemente apretado a mi espalda con una gasa y dispuesto para enfrentarme al viejo rector, interpretado por José Luis Gómez, por su apasionada defensa de la sabiduría y de la paz entre los españoles en guerra.

Tenía que dar vida a un personaje cojo, manco y tuerto. Un personaje irritable, violento, excesivo, y a la vez servil y apocado ante el caudillo. Así lo define Paul Preston: “José Millán Astray y Terreros fue, quizá, la persona que más influencia ejerció en la formación moral e ideológica de Francisco Franco. Santificado en vida con el apodo “el glorioso mutilado”, su contribución al ideario violento de la extrema derecha española fue única, gracias a la creación del Tercio de Extranjeros. En él institucionalizó y evangelizó los valores brutales y embrutecedores con que Franco libró y ganó la guerra civil española.”

La escena del incidente es muy de película: el paraninfo estaba abarrotado de público expectante, de gerifaltes fascistas, de falangistas y tradicionalistas enardecidos por las proclamas golpistas de los oradores que intervenían en el acto. La mesa presidencial se encontraba ocupada por el arzobispo Pla y Daniel, Carmen Polo de Franco, Millán Astray y el rector Unamuno que con actitud distraída hacía y deshacía una pajarita de papel.

Poco a poco, el ambiente se fue calentando. Uno de los participantes, un catedrático, pronunció un discurso en el que identificaba a la anti-España con Cataluña y Vascongadas, lo cual sulfuró al rector. Pidió la palabra y replicó que aquello era una guerra incivil, y que el odio no era capaz de convencer a nadie. ”Venceréis pero no convenceréis”, dijo el entonces rector.

En el revuelo que se formó, alguien gritó ¡Viva la muerte! Inmediatamente, Millán Astray, respondió al grito y con un fuerte puñetazo en la mesa ordenó silencio. Lejos de amilanarse, el viejo escritor continuó con su discurso, ahora con referencias directas al mutilado general, al que comparó con el también mutilado Miguel de Cervantes. Le llamó símbolo de la muerte”, un inválido que carecía de grandeza de espíritu y que deseaba ver a España mutilada como él, además de considerar necrófilo e insensato” el grito de ¡Viva la muerte!

José Millán Astray respondió con un potente ¡Muera la inteligencia!” y ¡“Abajo los intelectuales traidores! El revuelo aumentó, se oyeron algunos disparos, los legionarios se aproximaron al estrado y Unamuno debió ser protegido por Carmen Polo para poder salir del lugar sin daño.

El hecho de que en esta situación Millán Astray diera rienda suelta a su faceta más teatral e hiperbólica, me permitió abordar mi personaje con más libertad y con un registro más atrevido sin tener que renunciar del todo al exceso de expresión que se nos atribuye a los actores de teatro cuando nos ponemos delante de una cámara de cine. En este caso, las oportunas indicaciones que recibí por parte de Manuel Menchón, excelente director de actores, creo que me dotaron del equilibrio necesario para poder realizar este trabajo tan complejo y tan denso.

* Javier Semprún es actor de la compañía Corsario.

Javier Semprún, caracterizado como Millán Astray (en el centro, con el parche), en una fotografía del rodaje de "Unamuno en Fuerteventura".

Javier Semprún, caracterizado como Millán Astray (en el centro, con el parche), en una fotografía tomada durante el rodaje de “Unamuno en Fuerteventura”.

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