Un café con Pessoa 

Una exposición interactiva en Madrid recorre la Lisboa del escritor portugués Durante los primeros años del siglo XX una sombra encorvada recorría incesantemente cada día las calles de Lisboa vesti…

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Xulio Formoso: Pessoa

Xulio Formoso: Pessoa

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Una exposición recrea ahora la ciudad y la obra de aquel personaje que dejó a la posteridad algunos de los mejores escritos de la literatura europea del siglo XX. Se llamaba Fernando Pessoa y guardó con la capital portuguesa vínculos muy similares a los que Kafka mantuvo con la ciudad de Praga o Joyce con Dublín.

La exposición está instalada en el sótano del Círculo de Bellas Artes, que imita el escenario de uno de esos cafés de la Lisboa de principios de siglo, con veladores y sillas en las que puede sentarse el visitante, y para ella Alberto Ruiz Samaniego y José Manuel Mouriño, comisarios de la exposición, rodaron un largo documental con añadidos de material de archivo de la Cinemateca Portuguesa, que se puede ver completo o dividido en 27 escenas a las que se accede a través de hipervínculos situados en las pantallas de las paredes del café, correspondientes a otros tantos espacios vinculados a Pessoa.

Aquí están las viviendas que ocupó en la ciudad (más de veinte), las oficinas en las que trabajó, los escenarios ligados a su obra literaria y poética, como la Baixa, la Rua da Prata, la Rua dos Douradores, la Plaza del Comercio, los restaurantes Martinho da Arcada y Antigua Casa Pessoa (nada que ver con el escritor) o el café A Brasileira do Rossio, junto al que hay una pequeña estatua del poeta. En todos esos lugares podía encontrarse a Pessoa, que llegaba a cada uno de ellos con sagrada y meticulosa puntualidad.

El cantautor extremeño Pablo Guerrero ha prestado su voz a los textos de Pessoa que acompañan los diferentes pasajes de la película, subrayados por la música de Miguel Copón. El tono emocional de la voz de Guerrero se identifica plenamente con la melancolía de los textos del escritor portugués.

Además del documental, un denominado Atlas Fernando Pessoa se pone a disposición del visitante como una herramienta informática con la que penetrar en la vida poliédrica y multidireccional del poeta portugués y lo invita a convertirse en el caminante y en el voyeur que Pessoa era durante sus largos paseos. Cada visitante puede crear su propio itinerario pessoano a través de una selección personal de fragmentos de su obra agrupados en seis grandes categorías: Sensualismo, Noche, Fármacos, Panteísmo y Lecturas/Estética.

Otras posibilidades del recorrido atienden a conceptos como el amor, la muerte, el sueño o la verdad. También se pueden realizar conexiones con otros términos a través de una selección de escritos de Pessoa, fundamentalmente del “Libro del desasosiego”, “La educación del estoico” y algunos de sus poemas. También se puede acceder a través de sus heterónimos: Ricardo Reis, Álvaro de Campos, Bernardo Soares, Alberto Caeiro (a quien Pessoa llama “mi maestro”)… con los que firmaba sus obras no como seudónimos sino como si fueran colegas ficticios, con su estilo propio y sus temas recurrentes (“vivir es ser otro”, escribió en el “Libro del desasosiego”).

En carta a su amigo el poeta Adolfo Casais Monteiro, Pessoa habla de la triada fundamental de esta heteronimia: “Puse en Caeiro todo mi poder de despersonalización dramática, puse en Ricardo Reis toda mi disciplina mental vestida con la música que le es propia, puse en Álvaro de Campos toda la emoción que no doy ni a mí ni a la vida” (en “Páginas de autointerpretación”, un texto publicado en 1966, explica con detalle esta heteronimia)Todo este material está disponible también en la página web del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Los mundos de Pessoa

Fernando Antonio Nogueira Pessoa (Lisboa 1888-1935) es el más grande escritor portugués contemporáneo. Educado en lengua inglesa durante nueve años de su infancia en la ciudad sudafricana de Durban, entonces colonia británica, a la que trasladaron a su padrastro como cónsul de Portugal allí, su vida transcurrió entre la soledad y el misterio, atormentado por una propensión al alcoholismo y la esquizofrenia y obsesionado por el destino, una obsesión que manifestaba en su afición a los horóscopos, el ocultismo y las cartas astrales (se hizo más de mil, a él y a sus heterónimos). Esta tendencia explica en cierto modo sus relaciones con la masonería y el rosacrucismo en unos años en los que el mundo intelectual navegaba en las ondas del surrealismo y el sicoanálisis.

Lisboa fue la totalidad del paisaje de su vida adulta, una ciudad de la que nunca volvió a salir tras su regreso de Durban (sólo una vez a Portugalete y otra a Évora).Nada se sabe de su sexualidad sino las especulaciones que los intérpretes han hecho de ella a través de los comportamientos de sus heterónimos y de su rechazo a contraer matrimonio en la única ocasión que tuvo para hacerlo, con Ofelia Queirós.

Escribió mucho y de manera compulsiva (en otra carta a Casais Monteiro le cuenta que un día, en estado de éxtasis, había escrito treinta y tantos poemas de un tirón: además Pessoa escribía de pie) pero la mayor parte de su obra no fue conocida sino después de su muerte, a veces muchos años después (el “Libro del desasosiego”, escrito entre 1913 y 1935 no se publicó hasta 1982).

Excepto “Mensaje” (1934), dos colecciones de poemas en inglés publicados entre 1918 y 1921 y algunas colaboraciones en las revistas “Orpheu”, “Presença” y “Águia”, sus escritos estuvieron inéditos hasta su muerte porque a Pessoa no le interesaban la fama ni los fastos de la literatura: “¿Qué me importa que nadie lea lo que escribo?. Lo escribo para distraerme de vivir”.

Murió en el Hospital San Luis de los Franceses pocas horas después de escribir su último poema, y fue tras su muerte cuando se produjo uno de los hallazgos más fascinantes de la historia de la literatura: un baúl de madera repleto de páginas escritas, desordenadas, mal fechadas, caóticas (en una misma hoja podía haber el fragmento de un ensayo sobre la I Guerra Mundial junto a un poema y breves reflexiones filosóficas) que se han venido publicando durante años y de las que aún están inéditas una buena parte.

El Estado compró todo este material en 1976 y la editorial Assirio&Alvim fue editando los más de 25.000 papeles que descansan en la Biblioteca Nacional.

  • TÍTULO: Pessoa/Lisboa
    LUGAR. Círculo de Bellas Artes. Sala Minerva. C/. Marqués de Casa Riera. Madrid
    FECHAS. Hasta el 5 de marzo de 2017
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